Tecnología EDS
El tren pasa a unos centímetros de
un conjunto de bobinas situadas sobre los carriles guías. Al moverse el vehículo a
lo largo del carril se inducirá una corriente en las bobinas de este, las
cuales actuarán entonces como electroimanes. Al interactuar con los
superconductores montados en el tren, se producirá la levitación.
Debido a que nos basamos en el fenómeno de la inducción, la fuerza de levitación será cero cuando el vehículo se encuentre parado; se requiere por lo tanto unas ruedas neumáticas para cuando el tren circule a baja velocidad. Como la fuerza de levitación aumenta con la velocidad, cuando la velocidad alcanzada por el tren es la suficiente para que este se eleve, las ruedas quedan entonces “en el aire” y por lo tanto, inutilizadas. De la misma manera, cuando la velocidad empieza a disminuir, lo que hace que disminuya la fuerza repulsiva, el tren comienza a descender hasta que las ruedas quedan apoyadas, y así se detiene. Este sistema permite levitaciones de hasta 15 cm, lo cual supera por mucho al sistema EMS. Esto permite hacer guías menos precisas para este tipo de “maglevs” y los protege de los daños que pequeñas deformaciones en terremotos pudieran producir. Además, un tren con suspensión EDS se amolda a las curvas compensando la aceleración lateral inclinándose, de manera que ninguna perturbación es sentida dentro del vehículo.
Debido a que nos basamos en el fenómeno de la inducción, la fuerza de levitación será cero cuando el vehículo se encuentre parado; se requiere por lo tanto unas ruedas neumáticas para cuando el tren circule a baja velocidad. Como la fuerza de levitación aumenta con la velocidad, cuando la velocidad alcanzada por el tren es la suficiente para que este se eleve, las ruedas quedan entonces “en el aire” y por lo tanto, inutilizadas. De la misma manera, cuando la velocidad empieza a disminuir, lo que hace que disminuya la fuerza repulsiva, el tren comienza a descender hasta que las ruedas quedan apoyadas, y así se detiene. Este sistema permite levitaciones de hasta 15 cm, lo cual supera por mucho al sistema EMS. Esto permite hacer guías menos precisas para este tipo de “maglevs” y los protege de los daños que pequeñas deformaciones en terremotos pudieran producir. Además, un tren con suspensión EDS se amolda a las curvas compensando la aceleración lateral inclinándose, de manera que ninguna perturbación es sentida dentro del vehículo.
El efecto Meissner que se trata, en esencia, de la anulación del campo
magnético en el interior de un material superconductor. Las líneas de fuerza
magnéticas son expulsadas del interior del material cuando este está por debajo
de su temperatura crítica. El nitrógeno líquido es capaz de enfríar a los superconductores a una
temperatura de -183º C. En la foto observamos la levitación sobre un
material superconductor enfriado por debajo de su temperatura crítica de
superconducción.
http://education.mrsec.wisc.edu/238.htm
Una desventaja del sistema EDS son
los grandes costos de los materiales superconductores y de los potentes
sistemas de refrigeración necesarios para mantener a estos a una baja
temperatura, además la utilización directa de superconductores provoca grandes
campos magnéticos dentro del vehículo, o sea la zona donde se encuentran los
pasajeros, por lo que se deben utilizar complejos sistemas de aislamiento de la
radiación magnética (sobre los superconductores). Esto contrasta con el sistema
EMS, en el cual el campo magnético usado para la levitación, guía y propulsión
del tren, se concentra en la brecha entre el vehículo y el carril-guía. Fuera
de esta brecha, la intensidad del campo magnético disminuye de manera tal que
en la cabina donde viajan los pasajeros su intensidad es comparable con la del
campo magnético terrestre.
Aunque el consumo actual de energía del sistema EMS es inferior al del EDS, se espera que, con el avance de las investigaciones en superconductividad, los consumos de las suspensiones EDS bajen considerablemente


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